Lorca, 15 de octubre de 2026. El Ayuntamiento de Lorca, a través de la concejal del Padrón, Belén Pérez, ha informado de decisiones clave tomadas por la Junta de Gobierno Local el pasado 9 de octubre, en su firme compromiso por la seguridad y la legalidad urbanística del municipio. Entre ellas, destaca el inicio de los trámites para declarar en estado de ruina un edificio ubicado en el entorno de la plaza Arcoíris, así como la orden de cese definitivo del uso residencial de dos almacenes en la diputación de Cazalla. La decisión sobre el inmueble de la plaza Arcoíris se fundamenta en las actuaciones realizadas por el Órgano de Control del Padrón y un informe del arquitecto técnico de la concejalía. Este informe detalla un deterioro generalizado de los elementos estructurales del edificio, que han alcanzado el límite de su capacidad, concluyendo en una situación de ruina técnica. “El procedimiento tiene como finalidad declarar su situación de ruina y ordenar a los propietarios su demolición”, ha explicado Belén Pérez. El deficiente estado de conservación del edificio se ha visto agravado por continuas pernoctaciones y denuncias vecinales por acumulación de basuras y residuos, generando un foco de insalubridad. Pese a los requerimientos municipales del año pasado para que los propietarios frenaran el deterioro, estas obligaciones no fueron atendidas. El procedimiento actual advierte que, de no cumplir con la demolición, el Ayuntamiento la ejecutará de forma subsidiaria, repercutiendo los costes. En paralelo, la Junta de Gobierno Local ha actuado en Cazalla, donde se ha ordenado al propietario de un inmueble el cese definitivo del uso residencial de dos almacenes. Las inspecciones del Órgano de Control del Padrón revelaron que estos espacios habían sido transformados para alojar personas, contraviniendo el planeamiento municipal vigente y careciendo de las condiciones mínimas de habitabilidad. “En Cazalla, la inspección ha comprobado que dos almacenes se estaban utilizando como viviendas sin cumplir las condiciones exigidas. Por ello, se ha ordenado al propietario que ponga fin a ese uso”, ha precisado la edil. Belén Pérez ha sido contundente en sus declaraciones, afirmando que “este tipo de conductas que han venido desarrollándose en los últimos años en nuestro municipio sin control alguno tienen los días contados, ya que se están utilizando todos los medios humanos y herramientas legales de los que dispone esta Administración para acabar con esta lacra. Los espacios destinados a vivienda deben reunir las condiciones mínimas de habitabilidad que establece la normativa”. Más información en https://mci2.es/