El consejero de Educación ha presentado un nuevo decreto que busca reforzar el respeto y la disciplina en los centros educativos, con un enfoque prioritario en la lucha contra el acoso escolar. El texto detalla que conductas como la agresión, la amenaza, las manifestaciones de odio o el robo serán consideradas faltas muy graves. Una de las medidas más significativas establece que, ante un caso de acoso escolar demostrado, el agresor será cambiado de centro si cursa enseñanzas obligatorias. En el caso de alumnos que cursen enseñanzas no obligatorias, la consecuencia será la expulsión definitiva del centro. Además, el futuro decreto otorga mayor autoridad a los docentes. Los profesores tendrán la facultad de expulsar directamente a un alumno de la clase para detener de inmediato cualquier conducta contraria a la convivencia escolar, garantizando un entorno de aprendizaje seguro y ordenado para el resto del alumnado. Más información en https://mci2.es/