El servicio regional de atención temprana se consolida como un pilar fundamental, mejorando significativamente la calidad de vida y la autonomía de más de 600 menores con discapacidad en la región. Este programa esencial potencia sus habilidades motoras, cognitivas y de lenguaje desde las primeras etapas de su desarrollo. La consejera de Política Social ha subrayado la importancia capital de este servicio, destacando que su gratuidad es un factor clave. Esta medida no solo supone un alivio económico sustancial para las familias, sino que también asegura el acceso universal a tratamientos esenciales para todos los niños de 0 a 6 años, garantizando igualdad de oportunidades, presenten o no alguna discapacidad. Más información en https://mci2.es/