Lorca dice basta. El Ayuntamiento de la ciudad ha remitido una “resolución” al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y a la Confederación Hidrográfica del Segura, que más bien parece un ultimátum. En ella, se exige al Gobierno de España un paquete de inversiones y actuaciones históricas destinadas a prevenir inundaciones, garantizar la seguridad de presas clave como Valdeinfierno y Puentes, y, de paso, acabar con el calvario del suministro de agua potable en las pedanías altas. Los concejales de Urbanismo, María Hernández, y del Ciclo Integral del Agua, Ángel Meca, han sido los encargados de desgranar esta batería de aportaciones técnicas y reivindicaciones, que se han incorporado al periodo de consulta pública del Esquema Provisional de Temas Importantes de la planificación hidrológica 2028-2033. Para Hernández, “Lorca presenta una realidad territorial y geográfica singular que debe ser entendida y atendida por el Gobierno de España y por la Confederación Hidrográfica del Segura con mayor sensibilidad y cercanía hacia los vecinos afectados”. Parece que, a veces, la sensibilidad hay que pedirla por escrito. Entre las peticiones, se incluye la “elaboración urgente” del inventario de cauces públicos y la definición del dominio público hidráulico de ramblas como Torrecilla, Béjar, Nogalte o Biznaga. Una cuestión “imprescindible antes de seguir imponiendo limitaciones urbanísticas sobre miles de propietarios”, como si las normas cónicas brotaran del suelo sin previo aviso. Además, se reclama la aceleración de actuaciones hidráulicas prioritarias, como las presas de Torrecilla, Nogalte y Béjar, y nuevas canalizaciones para reducir el riesgo de inundaciones en diputaciones como Campillo y La Torrecilla. Ángel Meca ha puesto el dedo en la llaga, recordando que “Lorca no puede seguir esperando infraestructuras hidráulicas fundamentales para la seguridad de las personas y la protección del municipio frente a episodios cada vez más frecuentes de lluvias torrenciales y DANAs”. Y para añadir más dramatismo, ha traído a colación las recientes noticias sobre el “mal estado” de las grandes presas del Segura. Valdeinfierno, por ejemplo, carece de normas de explotación aprobadas y sus desagües de fondo están, simplemente, inoperativos. Mientras tanto, el Embalse de Puentes tampoco tiene su plan de emergencia aprobado. Un pequeño detalle, uno pensaría, cuando se trata de infraestructuras críticas que deben “garantizar la seguridad, el correcto funcionamiento y el mantenimiento”, según el concejal. La “frialdad y la falta de sensibilidad absoluta” de la Confederación Hidrográfica del Segura ante las alegaciones de los vecinos sobre las zonas de flujo preferente ha sido otro punto caliente. María Hernández ha compartido la “indefensión” de los vecinos, pidiendo “más empatía, diálogo y soluciones reales para las miles de familias afectadas”. Porque, al parecer, las desestimaciones sistemáticas no son la panacea para la tranquilidad ciudadana. Y como si las inundaciones y presas ineficaces no fueran suficientes, el Ayuntamiento también ha puesto sobre la mesa la “reivindicación histórica” de las pedanías altas: Zarzalico, Tirieza, Fontanares, Jarales, La Tova y Ortillo, que siguen con problemas de abastecimiento de agua. Meca ha ironizado, a su manera: “Si hay recursos económicos para proyectos de renaturalización y actuaciones medioambientales, también debe haberlos para garantizar algo tan esencial como el acceso al agua potable”. La solución propuesta: la conexión a la red de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, porque las captaciones subterráneas ya no dan más de sí. Un servicio básico que, sorprendentemente, aún no llega a todos, “independientemente de dónde vivan”. El Consistorio lorquino, que anunciará una nueva reunión informativa para los afectados en el Palacio de Ferias y Congresos “Francisco Jódar Alonso”, no piensa bajar la guardia. La pelota está ahora en el tejado del Ministerio y la CHS. A ver si, esta vez, el eco de Lorca llega a los despachos con la fuerza de un caudal desbordado… pero controlado.