El Gobierno de Lorca ha respondido este miércoles con una celeridad digna de mención a las recientes declaraciones de Pedro Sosa, portavoz de Izquierda Unida, sobre la situación del entorno de San Juan. Parece que, para el equipo de gobierno, Sosa ha redescubierto la pólvora o, al menos, la zona alta de la ciudad, ya que han recordado que el Ayuntamiento “lleva meses trabajando en un proyecto integral de mejora de las zonas verdes y espacios urbanos de los Barrios Altos, incluyendo San Juan, San Pedro y Santa María”. Fuentes municipales, con un tono que no disimulaba su fastidio, han lamentado que “el señor Sosa vuelva una vez más a llegar tarde y llegue mal”, sugiriendo con cierta ironía que “antes de lanzar titulares alarmistas debería informarse del trabajo que ya se está desarrollando desde el Ayuntamiento para atender las demandas vecinales y mejorar estos barrios”. Una propuesta que, sin duda, simplificaría el debate político. Han explicado con detalle, y quizás con un punto de orgullo, que el proyecto en cuestión ya contempla actuaciones de regeneración urbana, mejora paisajística y acondicionamiento de zonas verdes, y que, para la tranquilidad de los contribuyentes y la solvencia de la propuesta, estará financiado tanto con fondos europeos como con recursos propios municipales y de la Comunidad Autónoma. Mirando al futuro inmediato, han anunciado que “en las próximas semanas vamos a mantener una ronda de reuniones con vecinos y colectivos de San Juan, San Pedro y Santa María para escuchar sus propuestas e incorporarlas al proyecto definitivo”. Un ejercicio de participación que, según las mismas fuentes, es “nuestra forma de trabajar: escuchar a los vecinos y actuar de la mano de ellos para seguir mejorando Lorca”. Y como colofón, no han dejado pasar la oportunidad de reprochar a Pedro Sosa “su falta de credibilidad política, su oportunismo político y sus mociones de última hora”. Han recordado, con una memoria política envidiable, que “durante los cuatro años en los que formó parte del Gobierno municipal no tuvo la decencia de redirigir sus esfuerzos hacia este asunto que ahora tanto le preocupa”, añadiendo el apunte de que sí participó en “una pésima gestión económica que acabó gastando 22 millones de euros fuera del presupuesto”. Unas declaraciones que, como es habitual, prometen añadir más leña al fuego del debate local.