Lorca se despierta hoy con una buena noticia para el barrio de San Cristóbal, o al menos así lo ha presentado el alcalde Fulgencio Gil. Esta mañana, se ha desvelado el proyecto de renaturalización del solar de Ponce de León, en el Calvario Viejo, una iniciativa que promete transformar un espacio hasta ahora olvidado en una flamante zona verde. La novedad: un área recreativa y un mirador con vistas privilegiadas al Castillo, atendiendo así a una 'demanda histórica' que, por fin, ve la luz. Según el Gobierno municipal, este proyecto no es más que la respuesta a una vieja aspiración de los vecinos de San Cristóbal. El barrio, inmerso en una renovación integral, suma ahora más pulmones verdes y espacios para el ocio, complementando las nuevas viviendas, servicios e infraestructuras ya en marcha. Un modelo de municipio, afirman, 'en el que se prioriza la mejora de la calidad de vida de los lorquinos'. La historia de esta transformación se remonta, según el consistorio, a la adquisición a finales de 2024 del solar –sí, han leído bien, a finales de 2024– y la posterior obtención de terrenos colindantes y viviendas en ruina. Desde entonces, las calles aledañas han experimentado una mejora notable, con la renovación de servicios urbanos y la creación de pavimento peatonal, mejorando de paso la movilidad en la zona. Además, se planea una actuación integral para proteger las laderas de la erosión y posibles desprendimientos, asegurando los fragmentos de roca más inestables. El propio Fulgencio Gil ha destacado que “el proyecto transformación de San Cristóbal que comenzamos en este mandato continúa sumando etapas, con más actuaciones de regeneración urbana y residencial, respondiendo no sólo a las demandas vecinales, sino al modelo de municipio que ya impera en Lorca y en el que se prioriza la mejora de la calidad de vida de los lorquinos”. Un discurso ambicioso que subraya la visión del Consistorio para un entorno urbano 'más amable, accesible y conectado'. El alcalde, acompañado por las ediles de Fomento y Desarrollo Local, Patrimonio y Urbanismo (Rosa María Medina, Belén Pérez y María Hernández, respectivamente) y técnicos municipales, ha visitado el enclave. Gil Jódar ha remarcado que la actuación “supone el saneamiento y mejora de toda la zona; una localización que en reiteradas ocasiones se ve cercada por residuos y basura, con los consiguientes perjuicios para los vecinos”. Al parecer, la maquinaria municipal se activó 'inmediatamente' tras una primera visita del primer edil, desembocando en un 'trabajo conjunto excepcional' entre las tres áreas. Los trabajos, que se iniciarán en julio con un plazo previsto de ejecución de dos meses y un presupuesto de licitación de 45.760 €, se extenderán sobre una superficie de unos 580 m². Entre las intervenciones previstas se encuentran: limpieza y desbroce de taludes, retirada de escombros, extensión de una capa de terrizo rojo para pavimento granular, colocación de una barandilla paisajística, estabilización de taludes mediante gunitado con hormigón proyectado y armado de malla metálica, así como la estabilización de una roca en voladizo y saneo de huecos con paredes colindantes. Un despliegue técnico para asegurar que el 'oasis' no se desmorone. Esta intervención se suma a otras ya realizadas en San Cristóbal durante este mandato, demostrando un 'claro compromiso' con el barrio. Entre ellas, la Calle de Los Arcos (con una inversión municipal de 300.000 euros), el atrio de la Iglesia de San Cristóbal, las obras de emergencia tras las lluvias torrenciales de marzo del 2025 (¡otro avance temporal!), la UA 23, el campo de fútbol Alfonso Embarre, la nueva plaza de Abastos y el nuevo bulevar. Actuaciones, todas ellas, ejecutadas en 'menos de dos años' por el actual Gobierno municipal, o al menos eso afirman.