El Centro de Salud de San Diego, en Lorca, se prepara para una transformación significativa valorada en más de 2,6 millones de euros. Para asegurar que los más de 30.000 usuarios sigan recibiendo atención sanitaria de calidad durante las obras, el Ayuntamiento ha puesto en marcha una 'ingeniosa' solución: la instalación de módulos climatizados y acondicionados que actuarán como centro de operaciones temporal. Esta medida llega tras las críticas expresadas por el señor Ponce respecto a la situación del centro. Fuentes municipales han aclarado que estos módulos, lejos de ser una improvisación, están diseñados para garantizar la normalidad asistencial y todas las garantías de calidad mientras duran los trabajos de ampliación y reforma del centro principal. Y sí, cuentan con todas las comodidades: recepción, sala de espera y consultas médicas, de las cuales se trasladará aproximadamente la mitad del total. En total, se instalarán 14 módulos, cada uno de 10 metros de largo por 3 de ancho, estratégicamente ubicados en la zona del parking exterior, cedida por el Ayuntamiento, justo enfrente del centro de salud actual. Una ubicación que, sin duda, facilitará el acceso a los pacientes y profesionales durante este 'interim'. Las obras principales prometen una mejora sustancial. El edificio se ampliará en más de 630 metros cuadrados, pasando de los actuales 1.800 a unos impresionantes 2.436 metros cuadrados. Además, la reforma incluirá más de 1.000 metros cuadrados de las instalaciones ya existentes, garantizando una modernización integral. Según los técnicos municipales, la decisión de compaginar la atención a los pacientes con el desalojo parcial del inmueble mediante estos módulos completamente equipados es la más adecuada para ejecutar la obra de forma paralela y con la mayor brevedad posible. Así, la salud de los lorquinos no tendrá que esperar, ni un minuto más de lo necesario.