Lorca, la ciudad del Sol y, al parecer, de las disputas políticas en torno al agua. Las fuentes municipales de Lorca han salido al paso, y con cierta vehemencia, para responder a las críticas lanzadas esta mañana por el concejal socialista Juan Carlos Segura. La controversia gira, en primer lugar, en torno a una 'incidencia' relacionada con una antigua canalización de la Comunidad de Regantes, cedida al Ayuntamiento hace años para la recogida de aguas pluviales. Las fuentes señalan, con una dosis de reproche, que el PSOE, cuando ostentaba el Gobierno local, "dejó pasar el tiempo conociendo esta incidencia, y dejaron que se agravara". Y añaden, con un toque de suspicacia, que "para gastarse 22 millones fuera del presupuesto sí estuvieron prestos". La pregunta retórica, "¿Por qué no hicieron nada por solucionarlo?", flota en el aire, sugiriendo que la amnesia política podría ser un mal común. Además, las mismas fuentes no dudan en advertir al concejal Segura que "no se preocupe este señor (que ya entra e interfiere en aspectos puntuales del trabajo diario de los profesionales de Aguas de Lorca)", asegurando que se actuará "de conformidad con los vecinos" como en el resto del municipio. La pelota también se devuelve al tejado socialista en lo referente a los "problemas estructurales en las fachadas de los edificios colindantes" de los que hablaba Segura. Desde el consistorio se le insta a "mostrar la documentación" que refleje tales daños, con la intención de "ver si sus declaraciones se ajustan a la realidad". Quizás una pequeña lección sobre la importancia de la prueba documental. Pero donde la respuesta municipal alcanza su punto álgido es en la petición del concejal de "reinvertir los beneficios". Las fuentes, con la paciencia de un maestro impartiendo una clase magistral de economía básica, explican que, "si el Sr. Ponce no se lo ha dicho todavía, se lo decimos nosotros". Y es que, según el comunicado, "eso que pide ahora, lo tenía el PSOE que haber visto cuando ellos mismos llevaron a cabo la externalización del servicio de agua para la creación de una empresa mixta y recogieron que las inversiones y mejoras iban con cargo a la tarifa y no con cargo a la cuenta de resultados". Ante esto, poco más hay que decir, salvo que los detalles importan. La puntilla final llega con la aclaración sobre la naturaleza de los contratos con la Administración: "Si ahora hay que volver a explicar que esos beneficios forman parte del beneficio industrial que tiene que tener cualquier contrato, estamos apañados". Se recuerda que los contratos públicos "no pueden tener pérdidas porque son nulos de pleno derecho, y tienen que tener un beneficio ‘industrial’ en la gestión de la explotación". Un recordatorio que, al parecer, algunos necesitan para entender la diferencia entre un contrato público y una ONG.