Puerto Lumbreras se ha puesto seria con la movilidad personal, y no es para menos. El Ayuntamiento, con la alcaldesa María de los Ángeles Túnez a la cabeza, ha decidido que la convivencia en el asfalto y las aceras requiere de una buena dosis de normas. Por ello, ha lanzado una flamante campaña de información sobre la nueva Ordenanza Municipal que regula el uso de patinetes y patines, esa que, por cierto, ya entró en vigor el pasado febrero y que, al parecer, no todos habían memorizado. Acompañada de los concejales de Seguridad Ciudadana y Transporte, Jermary Reinaldos y Juan Rubén Burrueco, y los subinspectores de la Policía Local, Gabriel Abellán y Marcos Villena, la regidora ha detallado las novedades que prometen poner a raya a más de uno. Y es que, si eres de los que piensan que un patinete es barra libre, prepárate, porque las condiciones son claras como el agua de mayo (de 2026, para ser exactos). Para empezar, la edad mínima para subirse a estos 'vehículos de movilidad personal' (VMP) es de 15 años. Y atención, porque la 'libertad' de circular por aceras o zonas peatonales ha pasado a mejor vida: ahora, el sitio es la calzada. ¡Ni carriles bici protegidos, ni sendas, ni parques! La Primera edil, como la ha denominado el propio consistorio, ha sido tajante al respecto. Pero la cosa no acaba ahí. La nueva ordenanza es un manual de buenas prácticas que, por lo visto, no admite excusas. Los conductores deberán lucir un casco homologado y, por si fuera poco, prendas reflectantes que cubran 'todo el contorno del torso'. Ni chanclas ni ir descalzo; el calzado, por supuesto, 'adecuado'. Y para los amantes de la velocidad, la máxima es de 25 km/h, no vaya a ser que se confundan con un Fórmula 1. Ah, y para los multitarea: queda terminantemente prohibido usar auriculares o el móvil mientras se 'vuela' sobre ruedas. ¡Sí, incluso para escuchar vuestra emisora favorita! La alcaldesa también ha recordado que la Policía Local no se andará con chiquitas y podrá realizar pruebas de alcohol y estupefacientes. Además, aparcar mal, es decir, 'obstaculizando el tránsito', o atar el patinete a farolas y árboles, también tiene su castigo. Y hablando de castigos, aquí viene lo bueno. Incumplir estas normas puede salir caro, muy caro. Las multas van desde los 100 euros para infracciones leves, pasando por los 200 para las graves, hasta la friolera de 600 euros para las muy graves. Y como 'bonus track', los agentes pueden inmovilizar el vehículo. ¡A ver quién se atreve ahora a saltarse un semáforo! Para que nadie pueda decir que no estaba informado, el Ayuntamiento ha diseñado material divulgativo de lo más completo, con carteles y trípticos. Y pensando en los más jóvenes, la Policía Local se convertirá en 'profesora de patinetes' con charlas formativas para alumnos de entre 14 y 16 años del IES Rambla de Nogalte y Lideria International School. Porque una cosa es la diversión y otra, muy diferente, la seguridad. En definitiva, el objetivo de esta nueva cruzada municipal es claro: regular, garantizar la seguridad vial, la convivencia y apostar por una movilidad 'sostenible y segura', priorizando los desplazamientos 'a pie, en bicicleta y vehículos eléctricos'. Menos emisiones, más eficiencia y, sobre todo, cero sustos. En Puerto Lumbreras, la era del patinete salvaje ha llegado a su fin. ¡Que nadie diga que no avisamos!